El arte se basa en una vista aérea de la ciudad de Ibarra, específicamente en la zona del obelisco, reemplazando el obelisco con una botella de norteño, haciendo uso del color amarillo de la marca y un poco de azul para el contraste, con el resto del arte en blanco y negro resaltando a la ciudad blanca y sus montañas alrededor, además de unas manos con copas con norteño que envuelven la botella, simbolizando la unión que se comparte con amigos y familia cuando Norteño se une a las reuniones.