Como productora audiovisual y diseñadora, me inspiré en cómo los stickers en las laptops revelan nuestra personalidad; creé un collage de “Sticker Bombing” que mezcla la biodiversidad y los “ecuatorianismos” que nos identifican. Mi obra, “La etiqueta se queda conmigo”, propone que el arte central sea un sticker funcional desprendible de la botella de Norteño. Así, la marca trasciende el envase y acompaña la cotidianidad del consumidor (Adjunto afiche original y mockups de la propuesta funcional).