Estas obras es un estallido visual que celebra la identidad contemporánea del Ecuador. A través de la técnica del collage y el dibujo a mano, busco representar cómo Norteño ha estado presente en los momentos más auténticos de nuestra cotidianidad. Es una mezcla de lo sagrado y lo profano, donde la calavera, el cuy y el rock conviven bajo una misma bandera, demostrando que ser ecuatoriano es una mezcla caótica, colorida y orgullosa de sus raíces y su presente.