El título de la obra, escrito en quechua traduce la frase ‘Bebamos juntos’. Esta decisión no responde únicamente a un recurso lingüístico, sino a un acto simbólico donde BEBER implica compartir, reconocer al otro y encontrarse uno mismo. Mi ilustración, tiene el propósito de representar una Estampilla que viaja de mano en mano, en la que se ve como el aguardiente se convierte en un elemento ritual del cual emerge el Diablo Huma, el Taita carnaval y una anciana de etnia ecuatoriana , todos estos personajes representan el símbolo ancestral de resistencia, identidad y memoria. De este modo, Upyaychik no es solo una invitación a beber, sino una invitación a reconocernos como parte de un mismo tejido cultural diverso y vivo.